Esta
última charla se centró en un proyecto de innovación relacionado con el plurilingüismo. La escuela de Pilar de la Horadada está
situada en una zona limítrofe con Murcia, de hecho está mucho más próxima
cultural y lingüísticamente hablando de Murcia que de Alicante. Por esta razón,
allí, el valenciano es una realidad lingüística ajena a la población de Pilar
de la Horadada. De esta forma, el primer objetivo del centro fue la aceptación
del valenciano y llegar a que sus alumnos lo estudiaran en el instituto. Además
del valenciano, también se pretendía fomentar el inglés, como apertura de
puertas hacia Europa y el Mundo. Al principio, decidieron comenzar a dar el
inglés en infantil pero los resultados no fueron los esperados, algo fallaba ya
que al fin y al cabo eran los mismos que en otros centros que daban inglés
desde primero de educación primaria. Además, en esta zona, la demanda de
enseñanza bilingüe en inglés y castellano empezaba a ser muy solicitada y era
abastecida por parte de centros privados. Pero, el tipo de alumnado de este
centro, como explicaremos más tarde, no podía acudir a escuelas privadas. Por
estas razones, elaboraron un nuevo programa de plurilingüismo.
En
este centro, el 25% del alumnado es extranjero, y en él encontramos nada más y
nada menos que más de 42 nacionalidades diferentes. El nivel socioeconómico del
alumno tipo es medio bajo y las familias son de diferentes naturalezas, con
diferentes preocupaciones e implicaciones en la escuela. Para atender a este
alumnado, se han puesto en marcha casi todos los programas de atención a la
diversidad: programa base, programa educarte, programa de acompañamiento, y
otros programas de Consellería, incluyendo el programa de plurilingüismo.
El
primer gran problema de este programa fue la base legal, que hoy en día sí
existe, pero hace unos años aún no estaba en marcha. Una vez hecho el soporte
legal, se acudió a la asesoría lingüística y a la inspección educativa: el
programa fue denegado pero tras un convencimiento exhaustivo, el colegio logró que
aceptaran pero admitiendo sus condiciones (no iban a enviar profesores nativos,
ni iban a otorgar ayudas extra). Tenían que bastarse con el profesorado que ya
tenían: dos profesoras de inglés para todo el alumnado. La administración pidió
que como compromiso se impartiera el conocimiento del medio desde primero hasta
el final en valenciano. Pero, finalmente decidieron equilibrarlo: la parte de
naturales se hizo en inglés, y la parte de historia y geografía de la Comunidad
Valenciana se da en valenciano. Entre los profesores hubo algo de resistencia
sin embargo los padres no se opusieron y generalmente, lo aceptaron muy bien.
Aún así, en el centro actualmente se ofrecen dos líneas: la línea castellana y
la línea plurilingüe.
Como conclusión personal a esta conferencia, he de decir
que actualmente un proyecto de plurilingüismo no me parece una innovación en
toda regla. Muchos centros se han adaptado ya a este proyecto, sí es cierto que
la mayoría son privados; pero no debería verse como una excepción. En este
aspecto, estamos totalmente a la cola de Europa. Tampoco considero positivo que
el centro de Pilar de la Horadada, se presente como un centro plurilingüe y sea
tan tajante a la hora de distinguir entre línea valenciana y línea castellana.
No sé hasta qué punto, esta cuestión será influencia de la Consellería, pero si
este centro se presenta como centro plurilingüe debiera haber conseguido
unificación de opiniones de padres, maestros y alumnos. En cuanto a la
metodología usada en las aulas, me parece muy interesante la importancia que
tienen las TICS dentro de ellas, y es que estoy totalmente de acuerdo con lo
que comentó en la charla una de las maestras respecto al inglés. Se trata de un
idioma con una metodología diferente que puede adaptarse a la enseñanza de
cualquier área. Pienso que haber considerado este punto para enseñar “science”
o en el futuro, cualquier otra materia, es una reflexión muy positiva. De
hecho, los resultados lo demuestran. Se realizó en el centro una evaluación del
proyecto a alumnos de tercero de primaria: se trató de una prueba diagnóstica
de las competencias en inglés. El 100% del alumnado plurilingüe pasó esta
prueba. La prueba de valenciano tuvo peores resultados que la de inglés: los
alumnos superaron el nivel de su curso pero no demostraron tener un nivel mayor
como en inglés. La dirección del centro frente a estos resultados de valenciano
se dio cuenta de que el profesorado no era el adecuado, mostraba falta de formación
y motivación y además, sus materiales no eran tan atractivos como los de
inglés. Otro problema a estos resultados fue la metodología empleada en
valenciano, a diferencia de la del inglés: con el inglés se trabajaba la
inmersión lingüística, con el valenciano solo la traducción. Tampoco me parece
bien que en un programa así, cada profesor tenga asignado un idioma. Todos los
profesores deben conocer todos los idiomas. En centro bilingües como el Liceo Francés, que funcionan muy bien dentro
de su misión laica, todos los profesores (sean españoles o franceses nativos)
tienen la obligación de conocer las lenguas que se imparten en el centro. El
aprendizaje en un centro plurilingüe pasa por la total inmersión lingüística en
la cultura, la plasticidad cerebral hará el gran trabajo.
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